Asimismo, la promoción de estos productos -en particular, por radio y televisión-, deberá acompañarse de un mensaje sanitario autorizado. Si no se hace así, esta publicidad dará lugar a una multa a la altura del 5% del importe anual de los mensajes publicitarios difundidos, en favor del Instituto Nacional de prevención y Educación para la Salud (INPES). Los productores ahora tienen la obligación de acompañar sus mensajes y acciones publicitarias con información sanitaria validada por la Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria de los Alimentos (Afssa) y el INPES.
En un informe adoptado el 13 de abril, la oficina parlamentaria de evaluación de las opciones científicas y tecnológicas había solicitado un "plan nacional contra la obesidad" y la creación de una "Agencia nacional de lucha contra la obesidad". En Francia, este problema afecta cerca de un 12% de la población, contra un 8,2% en 1997 y un 6% en 1990, de acuerdo al senador Claude Saunier.
Unos 250 pediatras y nutricionistas -en una carta abierta divulgada el 12 de julio, titulada "Por una política alimentaria de Salud Pública coherente en Francia!"- habían exhortado al Ministro de Salud y a los parlamentarios a priorizar la salud pública por sobre los intereses económicos y a dar "fuertes señales" en cuanto a prevención de la obesidad. Lamentaban que los senadores no hubieran retenido ni prohibido la publicidad televisada para productos alimentarios en las emisiones para niños, ni la de los distribuidores en los centros escolares.
Fuente: Le Monde, a través de la Oficina para América Latina y el Caribe de Consumers International
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